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Listo, más listo, el más listo: las razas de perro y su inteligencia

«Los border collie son muy listos» o «los galgos son tontos». Se oyen esas frases constantemente. ¿Pero es cierto que hay razas de perro tontas o listas?

 

«La inteligencia de los perros»

 

El origen de este punto de vista es probablemente el libro «La inteligencia de los perros» del prof. Stanley Coren. En el libro, Coren presenta una lista en la que clasifica las diferentes razas de perros según su supuesta «inteligencia».

 

Los puestos 1-10 comprenden las «razas de perro más listas», que «entienden órdenes nuevas muy rápidamente» y que «atienden a las órdenes de su propietario a la primera en un 95% o más». En esta categoría se encuentran el border collie, el caniche, el pastor alemán, el golden retriever, el dóberman, el sheltie, el labrador, el papillón, el rottweiler y el pastor ganadero australiano. Estas «razas más inteligentes» obtendrían buenos resultados de aprendizaje incluso con entrenadores poco experimentados o capaces.

Por el contrario, la última categoría comprende las razas de perro clasificadas como más tontas. En base a esta clasificación, pertenecen a esta categoría el shi tzu, el basset, el mastín, el pequinés, el perro de San Huberto, el borzoi, el chow chow, el bulldog inglés, el basenji y el afgano. Según el libro de Coren, estos perros necesitan entre treinta y cuarenta repeticiones hasta tener una mínima idea de qué se espera de ellos y apenas pueden educarse.

 

La base de esta clasificación la forma una encuesta entre jueces de concursos de obediencia canina. Para ello, los jueces debían enumerar las 10 razas de perro que considerasen más tontas y las 10 razas que considerasen más listas. De las 199 respuestas, Coren calculó una puntuación para cada raza y a partir de eso creó la clasificación mencionada. Así, la clasificación muestra que los jueces encuestados tienen la impresión de que los border collier aprenden «sienta, ven, échate» antes que, por ejemplo, un afgano. Por lo tanto, no sorprende que, por ejemplo, el border collie, el pastor alemán y el pastor ganadero australiano se coloquen en la categoría de «perros más listos», mientras que el bulldog inglés, el beagle, el pequinés y el afgano, entre otros, conformen los últimos puestos de la lista.

 

No obstante, esto no permite deducir ninguna afirmación sobre la inteligencia de la raza. Los resultados más bien parecen reflejar la motivación general de (la raza de) perro para la cooperación con las personas. ¿Es posible también que el dueño de un dóberman o un pastor alemán en general valore más un «sienta» o «ven» correctos que el propietario de un bulldog inglés o un pequinés?

 

El rol de la selección

 

Por supuesto, esto no significa que todos los perros sean igual de adecuados para cada tarea. Cada raza se ha seleccionado para unas capacidades concretas, con lo que se altera la llamada «disposición congénita de aprendizaje». Esta describe las capacidades que pueden aprenderse especialmente bien o no tan fácilmente. Así, a un border collie le resultará más sencillo aprender cómo cuidar un rebaño de ovejas que a un bóxer. Y un pointer tendrá menos problemas para aprender la posición de muestra que un malinois. Simplemente porque lo lleva en los genes. Esto no significa que un pointer sea más listo que un malinois.

 

También cuando se trata de ciertos ejercicios de resolución de problemas se observan diferencias entre las razas. Diversos estudios de los últimos años muestran que las razas de trabajo, criadas para una cooperación estrecha con las personas, utilizan los gestos indicativos más exitosamente que las razas cuya tarea original requería más bien autonomía. Para ello seguramente sea decisivo sobre todo el grado de atención hacia la persona. Por ejemplo, las razas de perros pastores y de caza miran más a las personas que las razas molosoides cuando no pueden resolver una tarea por sí solas. Pero esto no se debe a que sean más inteligentes, sino que simplemente han sido seleccionadas para comunicarse más enérgicamente con las personas.

 

Ya en los años 50 también se comparó entre sí el comportamiento de cinco razas distintas en una investigación llevada a cabo de forma sistemática. Para este proyecto a gran escala, los científicos John Scott y John Fuller criaron basenjis, beagles, cockers spaniel, fox terriers y shelties bajo las mismas condiciones y realizaron con ellos varias pruebas de comportamiento. Efectivamente, los científicos descubrieron variaciones en los diferentes comportamientos de las razas que a primera vista también podían indicar diferencias en su inteligencia. En una tarea en la que los perros debían superar un obstáculo para alcanzar la comida, los basenjis obtuvieron un mejor resultado que los cockers spaniel. El motivo de ello fue que permanecieron activos más tiempo y resolvieron la tarea más bien por casualidad, mientras que los cockers spaniel se dieron por vencidos más rápido y simplemente se tumbaron. En una tarea de laberinto, los beagles tuvieron más éxito que los shelties en la misma construcción de prueba. Los beagles exploraron su entorno sin descanso, mientras que los shelties se mostraron mucho más prudentes. Es decir, en este caso también fue más bien la motivación el elemento decisivo, no las capacidades cognitivas.

 

¿Cerebro mayor = más inteligente?

 

Un estudio de gran actualidad llega a la conclusión que los perros con un cerebro mayor cuentan con una mejor memoria a corto plazo, así como con un mayor autocontrol. Para esta investigación, los propietarios llevaron a cabo en casa varias pruebas de comportamiento con sus perros. De ahí se extrajeron los resultados de 7000 razas puras de perros de entre 74 razas distintas. Sin embargo, la conclusión «un cerebro grande implica un perro más listo» estaría aquí fuera de lugar. Al observar los datos con más detenimiento se ve que los perros más grandes (es decir, aquellos que lógicamente tienen un cerebro mayor), probablemente hayan pasado por una escuela para perros y estén mejor formados. Así, no está claro qué efecto tiene exactamente el tamaño del cerebro y cuánta influencia se le atribuye a la experiencia de entrenamiento. Y es que muchos otros estudios pudieron mostrar que los perros mejor formados tienen menos problemas para resolver cierto tipo de tareas.

 

Individualidad en vez de afirmaciones generales sobre razas

 

Por consiguiente, de los datos científicos anteriores no se obtiene ninguna idea clara. De la raza de un perro no puede deducirse su «inteligencia». Si se encuentran diferencias entre las razas, estas suelen deberse a su función, en otras palabras, para qué características fueron seleccionadas, o simplemente por causas morfológicas. Además, las experiencias que un perro vive a lo largo de su vida, especialmente su entrenamiento, juegan un papel sustancial en el comportamiento al resolver problemas. Y es que los perros también deben aprender a aprender. Para ello hay que buscar la justa medida y no exigirles ni mucho ni demasiado poco.

 

Así, cada raza de perro, pero sobre todo cada individuo, tiene sus puntos fuertes. Entre ellos, aquellos para los que la raza se seleccionó en primer lugar, pero también con qué influencias externas se ha cruzado el perro a lo largo de su vida. Las diferencias individuales en la gran mayoría de características son tan grandes que no deberían hacerse afirmaciones generales sobre razas.

 

Podemos afirmar de primera mano que un galgo no es un perro tonto en absoluto. También estos perros son lo bastante listos como para aprender cosas nuevas. Y sí, pueden educarse. Por lo tanto, ese argumento no sirve de excusa. Algunos simplemente cuestan más de motivar para que cooperen con las personas. Entonces, no queda más remedio que averiguar qué le gusta especialmente al perro, cómo se le puede motivar y, sobre todo, cuáles son sus puntos fuertes.

 

Así, la pregunta de qué raza de perro es más inteligente no puede contestarse de forma concluyente. Sería algo parecido como preguntarse: ¿qué herramienta es más adecuada, el martillo o el destornillador? Por supuesto, esto depende siempre del contexto y también de qué se necesita en ese momento.

 

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