LOADING

¿Qué perro encaja conmigo?

En muchas familias, especialmente si hay niños, los perros están en lo alto de la lista de deseos. Si tras reflexionarlo detenidamente se decide por un perro, surge la pregunta de qué perro debe ser. ¿Qué criterios deben tenerse en cuenta? ¿Grande, pequeño, de pelo largo, de pelo corto? ¿De qué color? ¿Perro de raza o mestizo? ¿De protectora o de criador? ¿Amante de los niños?

¡No es nada fácil! Pero lo más importante son otros aspectos.

 

¿Qué tipo de vida lleva?

¿Qué hace en su tiempo libre? ¿Le gusta salir a pasear o a correr? o ¿Es más bien una persona cómoda que disfruta relajándose en el sofá?, ¿Le gusta estar fuera haga el tiempo que haga o solo con buen tiempo? ¿Su mascota le acompañará en su día a día, como por ejemplo a pasear por la ciudad o al restaurante? Lo último, por ejemplo, es más sencillo con un Labrador Retriever que con un Dogo alemán. ¿Suele tener visitas, entre ellas niños, y vive con muchos vecinos? Entonces, una raza con un marcado instinto de vigilancia podría no ser la primera opción. ¿Le acompañaría su perro en las vacaciones o se quedaría, por ejemplo, en casa de los abuelos? En ese caso, deben ser lo bastante fuertes como para controlar el perro. Lo mejor es que escriba todos estos puntos en una lista, puesto que son importantes para encontrar al perro ideal.

 

¿Cómo es su personalidad?

¿Tiende más bien a ver al perro como un compañero? ¿Al tratar con los perros es más bien un tipo «blando», tiende tal vez a la incoherencia y a lo mejor no es especialmente soberano? Entonces, dicho llanamente, un Golden Retriever sería una mejor opción que un Hovawart. Así, no elija una raza cuyos representantes por lo general tengan un carácter fuerte y por ello sean más exigentes en lo que respecta a las cualidades de liderazgo de su dueño.

Quien, en cambio, sea por naturaleza un tipo «tranquilo» y soberano, se entenderá también con perros de personalidad más exigente.

 

Las razas y sus cometidos

¿Qué tal un Braco de Weimar? ¿O mejor un pequeño y variopinto Jack Russell Terrier? ¿Y un Border Collie fácil de adiestrar, a poder ser de color azul merlé? Muchos futuros propietarios de perros se fijan en primer lugar en el aspecto, algunos buscan incluso lo especial. Pero esto a menudo se tuerce. Lo importante es informarse muy bien acerca de para qué ha sido y/o es criada cada raza individual. Y es que esto constituye las características específicas de la raza más allá de su aspecto. Estas están presentes sin importar que el perro entre en contacto alguna vez con su disposición real. Tampoco pueden olvidarse mediante el adiestramiento. Por eso, muchas de estas razas, como simple perro de familia, necesitan una ocupación sustitutoria específica y regular para poder aprovechar convenientemente sus capacidades congénitas.

Un ejemplo típico es el Jack Russell Terrier. Tiene un aspecto simpático y es pequeño: supuestamente práctico y poco exigente. En absoluto: su cometido es la caza en madrigueras de zorros y tejones, lo que significa atrevimiento, instinto de caza y una voluntad de acero.

Por otro lado el Braco de Weimar, un perro realmente bonito, pero también un perro totalmente enfocado a la caza y criado para el rendimiento y la resistencia, pero también con un instinto de vigilancia y protección.

El Border Collie es obediente, pero también es un perro especializado en el pastoreo, de reacciones sensibles y con necesidades especiales. El pastoreo suele asociarse con el cuidado, pero no tiene nada que ver con eso: el pastoreo es cazar sin matar la presa.

El Beagle, por ejemplo, también es muy querido. Pero no hay que olvidar que esta raza ha sido criada para cazar conejos en jauría. Por eso hay muy pocos Beagles que puedan caminar sin correa.

Al buscar la raza correcta, tenga también en cuenta los aspectos de salud. Así, las llamadas razas braquicéfalas, como por ejemplo el Buldog francés, el Carlino o el Buldog inglés, debido a la forma acortada del cráneo, a menudo sufren de problemas respiratorios que frecuentemente deben tratarse mediante una operación.

Obtener información

Si le interesa una raza concreta, a pesar de tener acceso a internet y poder informarse por esta vía, le recomendamos comprarse una guía detallada de la raza en formato libro, en el que también encontrará direcciones y páginas web de asociaciones de cría serias. Visite también algún que otro criador para hacerse una idea realista de lo que busca.

 

Va a ser un mestizo

Del mismo modo que las razas de perro no siempre padecen de sobrecrianza, los mestizos no están siempre más sanos en principio. Naturalmente, su adquisición es más barata, exceptuando los mestizos selectivos, los llamados «perros de diseño». Cuanto más sepa sobre el «parentesco», más sencillo será estimar las características a esperar del animal. En perros mestizos «bien mezclados», el aspecto sin más en general no permite sacar conclusiones sobre las razas involucradas y con ello tampoco sobre las características a esperar.

Pero aquel que esté abierto a todo y preparado para sobreponerse a las características que se desarrollen y a las exigencias del animal, encontrará aquí al compañero ideal. El dueño debe ser consciente de dichas características, para que el perro luego no acabe posiblemente en un refugio para animales porque se habían imaginado una cosa muy distinta.

Esto se aplica especialmente cuando uno se decide por un animal de una protectora. Esos perros normalmente suelen ser adultos. Eso significa que tienen una vida previa a menudo desconocida. Con frecuencia han pasado por experiencias desagradables y no han socializado mucho. Para lidiar bien con estas posibles particularidades, es importante un conocimiento amplio previo. Por ejemplo, qué debe tenerse en cuenta al tratar con perros miedosos o similares. Solo entonces se puede trabajar de forma específica para influir sobre el comportamiento problemático de tal forma que el perro también se sienta mejor.

 

El perro amante de los niños

Para familias con niños, este punto suele ser un criterio importante. Pero no existe ninguna raza que por defecto sea amable con los niños. Del mismo modo, tampoco existe ninguna raza que explícitamente no aguante a los niños. Esta característica es un tema individual de predisposición y experiencias. Los cachorros tranquilos, que ya han tenido buenas experiencias con niños estando con el criador, son más abiertos que un perro más bien inseguro que tal vez haya vivido con una persona mayor sola y luego acabe en una familia con niños. Aún cuando ambos sean de la misma raza. Los representantes de razas con instintos de protección y vigilancia pueden también distinguir perfectamente entre niños de la propia familia y niños de visita.  Si una raza se considera especialmente amable con los niños, como un Labrador Retriever, esto puede llevar también a que se le exija demasiado al perro. Pero la mascota más paciente también tiene su límite, por ello, no debe dejarse a niños pequeños sin vigilancia con el perro.

Etiquetas: , , , ,